Subirse a la ola digital

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NUEVA YORK – El cambio tecnológico siempre ha sido un desafío para las empresas. Pero como vimos una vez más en 2015, nunca fue tan rápido o en semejante escala como en la actualidad. La innovación que hoy atraviesa casi todos los sectores (desde la industria pesada hasta los servicios) está transformando el paisaje competitivo, y las beneficiadas son las empresas más avanzadas, no las más grandes o establecidas.

Las empresas tradicionales corren riesgo cierto de verse desplazadas. La permanencia media de una empresa en el índice S&P 500 cayó de 90 años en 1935 a menos de 18 en la actualidad. Nuevos jugadores disruptivos como Uber, que alteró por completo la industria del taxi, son duros competidores que a menudo capturan cuota de mercado trasladando más excedente a los consumidores. Esto es parte de una tendencia general de intensificación de la competencia que, según una investigación reciente del McKinsey Global Institute, en menos de una década puede reducir el total mundial de ganancias netas de las empresas desde el actual 10% del PIB global hasta su nivel de 1980 cercano al 7,9%.

El efecto de la tecnología sobre la competencia emana sobre todo del poder de las plataformas digitales y los efectos de red. Las nuevas plataformas digitales reducen casi a cero el costo marginal (el costo de producir una unidad adicional de un bien o servicio). Por ejemplo, el costo de sumar un usuario a Google Maps es insignificante, porque el servicio se basa en datos de localización por GPS que ya están guardados en el teléfono del usuario. Esto permite a Google escalar con una rapidez increíble y luego aprovechar esta escala (y la conveniencia de contar con una plataforma unificada) para moverse a sectores adyacentes, como la música (Google Play), el dinero electrónico (Google Wallet) y el procesamiento de texto (Google Docs). De este modo, las empresas tecnológicas pueden en poco tiempo desafiar a empresas establecidas en industrias aparentemente no relacionadas.

Las tecnológicas no son las únicas que están innovando. Un puñado de empresas líderes en casi todas las industrias están implementando la tecnología digital en formas cada vez más sofisticadas, con inmensos beneficios. Por ejemplo, el uso de sensores para el seguimiento del ganado tiene profundas consecuencias para la industria alimentaria.