El BAII está listo para trabajar

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BEIJING – La histórica apertura del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, que se producirá en las próximas semanas, genera muchas expectativas, y con razón. Cuando comience sus operaciones, el BAII se unirá a la familia de las instituciones financieras multilaterales para apoyar un amplio desarrollo económico y social en Asia. Una inversión racional y sostenible en infraestructura llevará a mejores resultados en materia de desarrollo, mejorará las vidas y las economías de los ciudadanos de Asia y generará efectos derrame positivos en otras partes del mundo.

Durante el año que termina me reuní con personas de distintos países y ámbitos de actividad, y muchas veces me preguntaron por qué se necesita otro banco multilateral de desarrollo y en qué se diferenciará el BAII de, por decir algo, el Banco Mundial o el Banco Asiático de Desarrollo.

Las respuestas están claras. A pesar de que hoy Asia tiene un papel más importante en la escena internacional, la región se enfrenta a serias falencias en infraestructura y difíciles cuellos de botella. Las necesidades de inversión en infraestructura de Asia han crecido exponencialmente, y los recursos del BAII aumentarán la disponibilidad de recursos multilaterales para ayudar a satisfacerlas.

Además, el BAII tiene ante sí un amplio campo de oportunidades de ayudar a sus miembros a modernizar rutas, trenes y puertos; mejorar el acceso a la electricidad; expandir los servicios de telecomunicaciones; promover la planificación urbana; y proveer servicios sanitarios y de agua potable. Lo haremos bien. Lo haremos correctamente. Y lo haremos con una actitud de colaboración, como un socio confiable y complementario para el desarrollo.