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La alianza occidental en la era digital

MÚNICH – Este fin de semana, Helmut Schmidt y Henry Kissinger participarán en un debate en la Conferencia de Múnich sobre la Seguridad (CMS), como hicieron hace medio siglo, cuando participaron en la primera Internationale Wehrkunde-Begegnung (la antecesora de la actual). Entretanto, muchos acontecimientos habidos en todo el mundo nos han dado motivos para alegrarnos, pero también para reflexionar.

No sólo las crisis que se extienden desde Ucrania hasta Siria impedirán a la CMS, la quincuagésima, convertirse en un ejercicio de autocelebración. La asociación transatlántica, que tradicionalmente ha sido la columna vertebral de la conferencia, ha tenido momentos mejores en el pasado.

Ahora los Estados Unidos han reconocido por fin que en los últimos meses se ha perdido mucha confianza por la magnitud de la vigilancia emprendida por su Agencia Nacional de Seguridad. El discurso del Presidente Obama sobre las reformas de las actividades de recogida de datos de inteligencia de los EE.UU., además de su posterior entrevista en la televisión alemana, representó un primer intento de recuperar la confianza de los aliados de su país, pero señala, como máximo, el comienzo de un diálogo trasatlántico intenso al respecto.

El asunto es demasiado amplio para que lo examinen sólo los gobiernos y los servicios secretos. Lo que necesitamos es un debate internacional amplio en el que participen –pongamos por caso– los públicos americano y alemán, además del Congreso de los EE.UU. y el Bundestag alemán: en una palabra, un debate intraoccidental sobre nuestra relación en la era digital.