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¿Será la egipcia la próxima revolución democrática?

Las respuestas al llamado de los Estados Unidos por la democracia en el Medio Oriente han sido tibias en el mejor de los casos. Los gobiernos árabes se sienten provocados por el Presidente George W. Bush, sobre todo porque anunció su iniciativa con pocas consultas regionales. Para tratar de adelantarse a las acciones estadounidenses, Egipto apoyó una contrapropuesta, la Declaración de Alejandría, en una cumbre de la Liga Arabe que se celebró en mayo pasado, a la que siguió el reciente anuncio del Presidente Hosni Mubarak en el sentido de que permitirá que los candidatos de oposición busquen la presidencia. ¿Se trata de una táctica dilatoria más o de una apertura a reformas verdaderas?

Lo que queda claro es que las recientes elecciones en Irak y Palestina, junto con la crecientes protestas en contra de la influencia deformadora de Siria en la democracia del Líbano han reanimado el debate sobre la reforma política al interior de Egipto. Los miembros de la oposición han afirmado que el país está obligado a reformarse si no quiere que las reformas se le impongan desde el exterior.

Yendo más lejos, el director de un periódico sostiene que retrasar las reformas políticas y constitucionales como si fueran una dádiva a los ciudadanos, en lugar de su derecho, provocaría la intervención externa en los asuntos internos de Egipto. La democracia árabe, alega, se ha convertido en preocupación interna de los Estados Unidos, lo que hará que no sea fácil para los presidentes estadounidenses pasar por alto los abusos de los regímenes árabes amigos como lo han hecho en el pasado.

En el mundo árabe los gobiernos autoritarios han privado a las personas de sus derechos políticos, civiles e intelectuales durante décadas. Para los ciudadanos jóvenes, los islamistas en particular, los canales normales de participación política se han cerrado. Como resultado, se han acercado a los movimientos extremistas clandestinos. La pobreza, el amiguismo y la corrupción oficial aumentan la frustración popular.