¿Terminará la guerra de Irak con la globalización?

Es una percepción generalizada el que la ONU y la OTAN han sufrido un daño, si no una ruptura, por no haber llegado a un acuerdo acerca de qué hacer con Irak. ¿Afectarán estas fisuras del sistema político internacional la arquitectura económica mundial y, con ello, también la globalización?

Nunca ha sido fácil llegar a acuerdos económicos internacionales. Lograr el consenso entre los 145 miembros de la Organización Mundial de Comercio, en donde un disentimiento puede causar los mayores problemas, era difícil incluso antes de que los gobiernos del mundo se dividiesen entre los bandos pro y antiestadounidenses. De hecho, los acuerdos de comercio multilaterales estaban siendo eclipsados por los tratos bilaterales, como los que fueron firmados entre la UE y varios países en desarrollo, mucho tiempo antes de que aparecieran las divisiones acerca de Irak.

Por supuesto, el problema es más profundo y no todo lo que afecta a la globalización se ha vuelto más complicado. Los controles migratorios, por ejemplo, se han relajado en varios países europeaos (notablemente Alemania) debido a la población en disminución y a las fallas del sistema educativo. Pero es muy raro que los malos momentos económicos sean la ocasión en que los gobiernos impulsen arriesgadas propuestas económicas.

To continue reading, please log in or enter your email address.

Registration is quick and easy and requires only your email address. If you already have an account with us, please log in. Or subscribe now for unlimited access.

required

Log in

http://prosyn.org/5lcmidN/es;