2

Por qué Ucrania merece un recorte en sus bonos

LONDRES – Además de sus muchos otros problemas, Ucrania se encuentra ahora en un enfrentamiento con sus acreedores. Los inversores que son titulares de bonos ucranianos de alto rendimiento – muchos de los cuales fueron comprados con grandes descuentos después de la anexión rusa de Crimea, el año pasado – están exigiendo que el país les pague por dichos bonos en su totalidad. El Gobierno de Ucrania, por su parte, sostiene que las dificultades financieras del país – en especial, los efectos económicos del conflicto y la caída en el valor de su moneda, la grivna – han hecho que su carga de deuda sea insostenible.

El resultado de este enfrentamiento podría determinar el futuro de Ucrania, en la misma medida que lo determina la confrontación militar con Rusia. Los acontecimientos recientes han puesto al país en un camino que habría sido inimaginable hasta hace muy poco tiempo. Por primera vez en la historia post-soviética de Ucrania, el país tiene un gobierno que está dispuesto y es capaz, de llevar a cabo una verdadera reforma. Sin embargo, el progreso de Ucrania es extremadamente frágil. Sin alguna forma de alivio de la deuda, fácilmente dicho progreso podría perderse.

Hace poco más de un año, Ucrania no tenía un presidente electo o un parlamento representativo y en funcionamiento. El panorama político estaba profundamente fragmentado. La sociedad civil, a pesar de que había sido energizada por la revolución Maidan que derrocó al expresidente Viktor Yanukovich, se encontraba agitada. El debate sobre el acuerdo de asociación con la Unión Europea, junto con la rebelión apoyada por Rusia en el oriente del país, habían avivado las tensiones sobre  distinciones que anteriormente importaban poco o nada para el desarrollo cotidiano de la vida de las personas.

Sin embargo, a partir de las elecciones parlamentarias del mes de octubre pasado, Ucrania ha comenzado a unificarse. La intervención de Rusia en cierta medida tuvo un efecto contraproducente al esperado, ya que fortaleció el apoyo a una orientación europea. La región de Ucrania Oriental pudo haber votado de manera distinta al resto del país, pero la abrumadora mayoría de los votantes salieron a favor de Europa. El electorado también dijo que no a las formas más virulentas de nacionalismo, dejando marginados a los partidos extremistas de derecha.