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Los datos discriminatorios de la India

NUEVA DELHI – La fatal violación en grupo (fatal gang rape) de una mujer de 23 años en Nueva Delhi, hecho que aconteció en diciembre pasado, provocó una protesta pública sin precedentes en la India. Decenas de miles de ciudadanos salieron a las calles para exigir el fin de la indiferencia policial en cuanto a temas de seguridad de la mujer, leyes más fuertes y juicios más rápidos para los acusados ​​de delitos contra la mujer. Las protestas iniciaron un movimiento en todo el país, estimulando a su vez la constante cobertura mediática de asuntos relacionados a la mujer. Así que la pregunta es ¿ocurrieron posteriormente cambios significativos?

Dentro de los ocho días posteriores a la violación, se estableció una comisión especial encabezada por el ex presidente de la Corte Suprema J.S. Verma. El informe de esta comisión, que consta de aproximadamente 700 páginas (700-page report) y mismo que se concluyó en tan sólo 29 días, insta al gobierno a llevar a cabo acciones rápidas y de gran alcance. Entre las recomendaciones del informe se pueden encontrar: penas más fuertes para los delitos sexuales, incluyendo el acoso, la obligatoriedad de informar todos los casos de presunta violación por parte de los agentes de policía, y medidas más amplias para abordar la discriminación generalizada contra las mujeres.

El gobierno de India respondió dos semanas después anunciando una nueva ordenanza que no sólo amplía la definición de violación, sino que también hace que comportamientos como caricias, acoso, tráfico y voyerismo se consideren como delitos penales graves. No obstante, tal como destacó el informe de la comisión, a la India no le hacen falta leyes destinadas a impedir la violencia sexual contra las mujeres. Al contrario, en medio de una ignorancia y apatía generalizadas, lo que hizo falta tanto al gobierno como la policía fue la motivación para administrar adecuadamente las leyes existentes.

La reciente explosión de indignación pública que estuvo latente por un largo periodo debiese ser un punto de inflexión que precipite un verdadero progreso hacia una sociedad más igualitaria. Sin embargo, el diseño de políticas eficaces para disminuir los obstáculos que enfrentan las mujeres y las niñas requiere la medición de la prevalencia de las actitudes y hábitos que limitan el potencial de dichas mujeres y niñas. Si las leyes recientemente promulgadas van a tener el efecto deseado, la sociedad de la India debe rechazar mentalidades y prácticas discriminatorias.