Berkeley protests Max Whittaker/Getty Images

Esferas públicas para la era Trump

BERKELEY – En muchas sociedades, las universidades son los principales bastiones de independencia ideológica e intelectual. Contamos con ellas para transmitir nuestros valores a la juventud y para respaldar investigaciones de corto y largo plazo sobre la condición humana. En los Estados Unidos de Donald Trump, son más importantes que nunca.

A diferencia de las universidades, los medios, en tanto empresas lucrativas, nunca han asumido la tarea de alimentar una "esfera pública" robusta. Inevitablemente, su cobertura refleja una enorme presión para complacer a la base -sus anunciantes o inversores- o al menos para no ofenderlos. Es por eso que el escritor y analista político norteamericano Walter Lippmann -que no era ajeno al periodismo- en definitiva depositó su confianza en los intelectuales públicos que trabajaban en universidades, grupos de expertos u otros campos especializados.

Durante gran parte de la era de posguerra, las deformidades estructurales de los medios lucrativos eran relativamente inofensivas. La extrema derecha, después de desatar el nazismo y el fascismo en el mundo, estaba en exilio político. Y la extrema izquierda tenía su propia cruz: "el socialismo realmente existente" en el bloque soviético era asesino e improductivo.

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