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Para entender la competitividad global

Este mes, el Foro Económico Mundial y el Centro para el Desarrollo Internacional de Harvard publicaron el Informe sobre Competitividad Global para 2001. Finlandia, los EU y Canadá obtuvieron los primeros tres lugares entre los 75 países que se estudiaron, mientras que Nicaragua, Nigeria y Zimbabwe ocuparon los últimos tres puestos (la clasificación completa se puede consultar en la página www.weforum.com ) . En mi calidad de codirector de este estudio anual, me preguntan con frecuencia qué significa competitividad. ¿Acaso los países verdaderamente compiten económicamente de la forma en la que lo hacen militarmente? ¿Tiene sentido decir que Finlandia es más competitiva que, digamos, Alemania o Italia?

Para los efectos de nuestro informe, nosotros definimos la competitividad de forma precisa: es la capacidad de un país para obtener un crecimiento económico sostenido en el mediano plazo, es decir, en cinco años. Al definirla, no estamos afirmando que la competitividad de un país signifique que otro carezca de ella. Con políticas mejores, todos los países del mundo podrían lograr un crecimiento más alto de manera simultánea. Aún así, sí tiene sentido clasificar a los países en lo que se refiere a su capacidad para conseguir el crecimiento. A cada país le interesa saber si sus políticas e instituciones son comparables con las de otras naciones en cuanto a su capacidad para lograr y mantener el crecimiento económico.

Hay aspectos del crecimiento que son como una competencia en la que el progreso de un país o región puede darse a expensas de otro. Los países compiten por el capital móvil internacional. Mientras más inversión extranjera consiga un país, menos podrá atraer otro. Esto resulta claro cuando los países compiten por un proyecto individual de inversión. Cuando Intel planea instalar una nueva planta de semiconductores, convoca las ofertas de diversos países. La competencia para ganar el proyecto es feroz y generalmente involucra incentivos fiscales, compromisos de infraestructura e incluso promesas sobre el programa de ingeniería de las universidades locales.

Para las clasificaciones de este año determinamos la competitividad de un país (la capacidad para crecer) de acuerdo con tres criterios amplios: (1) tecnología; (2) instituciones públicas; y (3) estabilidad macroeconómica. Se crearon índices para cada una de estas categorías y después se promediaron de una forma específica para obtener un Indice de Competitividad para el Crecimiento.