0

El modelo renano vive

Hace no mucho, los alemanes y otros europeos continentales señalaban a los "trabajadores pobres" de Estados Unidos así como al lamentable estado de los servicios públicos en Inglaterra como defectos que supuestamente reflejaban el precio inevitable que los países anglosajones debían pagar por su capitalismo despiadado. Los europeos (los alemanes en particular), por el contrario, disfrutaban del "modelo renano": una economía de mercado que sujeta el éxito económico a la causa de la justicia social.

Así, cuando el Canciller, Gerhard Schröder, al principio de su primer periodo firmó el llamado documento Blair-Schröder, que plasmaba el acuerdo con el Primer Ministro británico, Tony Blair, sobre reformas liberales, se aseguró de que se publicara en Londres y de que no se le diera demasiada importancia en Berlín. De manera similar, la agenda de Lisboa de la Unión Europea sobre liberalización económica nunca fue tomada muy en serio en Alemania, Francia, o la mayoría de los países del continente.

¡Cómo han cambiado las cosas en los últimos cinco años! Hoy en día, pocas personas -si acaso-hablan del modelo renano con tal satisfacción.

A como están las cosas, la economía alemana está retrasada con respecto a la mayoría de las del resto de Europa, y casi todas las economía europeas están por detrás de las de Inglaterra y Estados Unidos. El desempleo es alto y está aumentando a medida que las empresas alemanas trasladan sus operaciones a países de Europa oriental o de Asia donde pagan menores salarios. En Alemania, ha comenzado el reinado del "capitalismo sin modificaciones". Hay compañías con números negros que cierran si sus ganancias caen por debajo de los niveles internacionales. Los salarios de los ejecutivos -incluyendo los bonos para directores salientes o que no tuvieron éxito-han roto todas las marcas.