0

El populismo del siglo XXI

En Venezuela, Bolivia y Ecuador está naciendo una nueva izquierda, dicen sus presidentes, un “socialismo del siglo XXI”. Pero a pesar de la supuesta novedad de su visión, sus acciones sólo parecen estar replicando las políticas autodestructivas que le causaron tanta agonía a Cuba.

A diferencia de los antiguos movimientos de izquierda, que confiaban en la lucha armada, el presidente venezolano Hugo Chávez, el presidente boliviano Evo Morales y el presidente ecuatoriano Rafael Correa accedieron al gobierno mediante elecciones y, para ampliar su poder, recurren a la presión de las masas y reivindican la reforma constitucional.

En Venezuela, Chávez afianzó su proyecto con una Asamblea Constituyente que cambió la constitución. Morales, en Bolivia, también logró imponer una Asamblea similar, aunque con resultados inciertos, y Correa esgrime esa posibilidad contra “los partidos tradicionales, las oligarquías criollas y el imperio” –los enemigos comunes de los tres presidentes.

La táctica de la Asamblea Constituyente, hasta el momento, ha resultado muy eficiente a la hora de ayudar a estos nuevos caudillos a consolidar su poder. Como se trata de un proceso que promueve una reforma total, los ayuda a evitar los debates sobre cambios específicos.