Jonathan Torgovnik for The Hewlett Foundation/Reportage by Getty Images

Detener la guerra global de Estados Unidos contra la libertad reproductiva

JOHANNESBURGO – Mi país liberalizó el aborto hace más de dos décadas, pero el 23 de enero de 2017, el presidente estadounidense Donald Trump me quitó el derecho hasta de escribir esa palabra.

Como médica en Sudáfrica, he provisto servicios abortivos por más de una década. Muchas veces mi trabajo incluye editar materiales educativos para una ONG que trabaja en prevención del VIH. Estos textos ofrecen a las jóvenes sudafricanas información vital sobre temas relacionados con la salud sexual y reproductiva, entre ellos el control de natalidad, la violencia sexual y la progresista ley sudafricana de aborto.

Pero dos días después de la elección presidencial estadounidense de noviembre de 2016 (y más de dos meses antes de la asunción de Trump) la ONG para la que trabajaba dejó de distribuir una guía de salud reproductiva, porque contenía información sobre el derecho al aborto (garantizado por la constitución sudafricana). Después la guía se reimprimió con todas las referencias al aborto suprimidas.

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