0

La Palestina de Tony Blair

LONDRES – El ex Primer Ministro británico Tony Blair posee muchos atributos positivos, entre ellos un gran encanto. Necesitará todas sus habilidades para enfrentar la pasmosa gama de tareas globales que ha aceptado desde que su austero sucesor, Gordon Brown, lo empujara a abandonar el cargo. Su empleo diurno inicial después de gobernar Gran Bretaña fue gestionar la paz para el Oriente Próximo, colaborando para crear las instituciones de gobierno de un estado palestino.

Desde entonces, Blair se ha convertido en asesor de bancos (que estos días necesitan todos los consejos que puedan recibir), recorre el mundo para promover una política que tome en consideración el calentamiento global y el cambio climático, ha creado una fundación para ayudar a cerrar la brecha entre las diferentes religiones, y dará conferencias sobre religión en Yale. Sólo le falta enmendar la suerte de las selecciones inglesas de fútbol y críquet. Tal vez pueda hacerlo durante los fines de semana.

Sin embargo, Blair acaba de hacer un comentario útil acerca de Palestina e Israel que merece ser tomado en serio. A lo largo de los años de esta sangrienta tragedia, hemos intentado arduamente llegar a un arreglo a través de medidas que creen confianza o, en el caso de la ya fenecida "Hoja de ruta", presionando a ambas partes para que den pasos paralelos en dirección a un acuerdo. Algunos observadores, como los testarudos israelíes partidarios de la paz, han sugerido un enfoque diferente.

Dicen que nunca se tendrá éxito si se intenta abrir camino lentamente hacia el final del juego. En lugar de ello, se debería pasar directamente a un trato final. Y, puesto que no se logrará que ambos bandos lo acepten, habrá que imponérselos desde afuera.