El largo adiós de Tony Blair

A comienzos de 1999, Paddy Ashdown, entonces dirigente del Partido Democrático Liberal de Gran Bretaña (y más adelante, como Lord Ashdown, enviado especial de Europa para Bosnia), fue descubierto con una mujer que no era su esposa y se vio obligado a dimitir de su cargo. En sus diarios, describe la conversación telefónica que tuvo con Tony Blair para informarlo por adelantado de su intención de dimitir:

«Blair dijo: "Marcharse es lo más difícil en política. Demasiadas personas permanecen demasiado tiempo. Yo preferiría dejarlo cuando la gente diga: '¿Por qué se va?', y no cuando diga: '¿Por qué no se va?', o, lo que es peor aún: '¿Cuándo se va?' Espero poder hacerlo del mismo modo"».

Nos encontramos ante un misterio duradero. Evidentemente, el político más experto y hábil de Gran Bretaña ha sabido durante años exactamente lo que no debía hacer para preparar su marcha y, sin embargo, ha optado por desoír su propio consejo.

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