Skip to main content

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated Cookie policy, Privacy policy and Terms & Conditions

El imperativo del libre comercio transatlántico

VIENA – La confirmación de la designación de Michael Froman como representante comercial de los Estados Unidos es buena ocasión para destacar las grandes oportunidades que se derivarían de la firma de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos y que beneficiarían a ambas partes y al mundo entero.

La economía global se encuentra en este momento dividida en tres niveles (crecimiento al 6% en los mercados emergentes, 2% en Estados Unidos y cero en Europa) y muestra signos preocupantes de parálisis y unilateralismo nacionalista. No pocos prevén el inicio de guerras de divisas.

En semejante entorno global, económicamente incierto y lleno de tentaciones proteccionistas, el logro de un acuerdo de libre comercio entre los dos bloques comerciales más grandes del mundo (que juntos representan alrededor del 40% del PIB global) es más importante que nunca. A lo largo de la historia, el libre comercio y el crecimiento económico han ido de la mano (lo mismo que el proteccionismo y el estancamiento). Una mayor integración comercial entre Estados Unidos y las economías de la UE fortalecería el crecimiento a ambos lados del Atlántico.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading, subscribe now.

Subscribe

Get unlimited access to PS premium content, including in-depth commentaries, book reviews, exclusive interviews, On Point, the Big Picture, the PS Archive, and our annual year-ahead magazine.

https://prosyn.org/T1NLKEhes;
  1. guriev24_ Peter KovalevTASS via Getty Images_putin broadcast Peter Kovalev/TASS via Getty Images

    Putin’s Meaningless Coup

    Sergei Guriev

    The message of Vladimir Putin’s call in his recent state-of-the-nation speech for a constitutional overhaul is not that the Russian regime is going to be transformed; it isn’t. Rather, the message is that Putin knows his regime is on the wrong side of history – and he is dead set on keeping it there.

    1