Paul Lachine

La rebelión de los deudores

BRUSELAS – La convocatoria por parte del Primer Ministro griego, Yorgos Papandreu, de un referéndum sobre el plan de rescate acordado en la cumbre de la zona del euro a finales de octubre tiene profundas consecuencias para la gobernación europea, pese a que ahora ya no se va a celebrar. También puede determinar el futuro del euro.

Papandreu, acuciado por las presiones tanto interiores como exteriores que recibió, tuvo que cambiar de rumbo, pero, sea cual fuere la suerte del actual Gobierno griego, la opción que puso sobre la mesa no desaparecerá. Mientras haya que pedir a los griegos que acepten un plan de austeridad tras otro, podrían preguntarse cuándo tendrán voz y voto al respecto.

Menos de una semana antes de que Papandreu dejara caer su bomba, los dirigentes de la zona del euro habían declarado de manera inequívoca: "La introducción del ‘semestre europeo’ ha cambiado fundamentalmente la manera en que se coordinan nuestras políticas fiscales y económicas en el nivel europeo: ahora se hace la coordinación en la UE antes de que se adopten las decisiones nacionales". En pocas palabras, había prevalecido una supuesta gobernación financiera de toda la zona del euro.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/xSrafWu/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.