17

Capitalistas a favor del crecimiento inclusivo

LONDRES – En el año 2012, el Centro de Investigación Pew encontró que el 85% de los adultos que se autodenominan como de clase media en los Estados Unidos cree hoy en día que es más difícil mantener su nivel de vida (it is more difficult) en comparación con lo que ocurría hace una década. La proporción de estadounidenses que dice que es de clase media-baja o de clase baja ha aumentado de un cuarto de la población adulta en el año 2008 a alrededor de un tercio en la actualidad. Además, la investigación de Pew encontró que únicamente el 63% de los encuestados cree que el trabajo duro lleva al éxito, esta cifra bajó del 74% que se registró en el año 1999.

Estas estadísticas, que representan el sentimiento generalizado en la economía más grande del mundo, deberían plantear preocupaciones significativas para los gobiernos y para los líderes empresariales en el resto del mundo, especialmente en los países que enfrentan desafíos por el estancamiento del crecimiento y por el aumento de los niveles de desempleo juvenil. De hecho, en enero, el FMI revisó sus perspectivas a corto plazo (near-term outlook) sobre el crecimiento de la eurozona, señalando un cambio hacia la baja, que llega al -0,2% para el año 2013. Mientras tanto, los datos oficiales de España (official data from Spain) indican que la tasa de desempleo subió al 26% (casi seis millones de personas) en los últimos tres meses del año 2012, la cifra más alta desde mediados de la década de 1970, con una tasa de desempleo juvenil que alcanza el 55%.

La necesidad de crecimiento – en concreto, el tipo de crecimiento inclusivo que puede dar empleo a la gran cantidad de personas jóvenes sin empleo y combatir los niveles crecientes de desigualdad de ingresos – nunca antes fue de más vital importancia. A pesar de ello, los debates actuales sobre la forma de lograr un crecimiento sostenible e inclusivo se centran de manera demasiado estrecha en el papel que desempeñan los gobiernos y los responsables de la formulación de políticas. El papel que desempeña el sector privado – con su alcance multinacional, sus grandes cantidades de dinero en efectivo, y su capacidad de innovación – fue tratado de manera negligente.

Existen tres áreas principales a las cuales las empresas deberían dirigir su atención, si el capitalismo va a funcionar de una manera más inclusiva y va a satisfacer las necesidades más apremiantes de la sociedad. En primer lugar, las empresas deberían trabajar para superar los desajustes en las coincidencias de oferta y demanda de habilidades/puestos de trabajos a través de inversiones en la formación profesional y el aprendizaje. Las empresas como Rolls-Royce y British Gas utilizan programas de aprendizaje impresionantes que agregan valor a sus negocios mediante la creación de una reserva de nuevos empleados talentosos. Se han establecido otras iniciativas para expandir estos esfuerzos mediante la participación de varias empresas con el objetivo de crear puestos de nivel de entrada para el importante número de jóvenes que al presente se encuentran desempleados.