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El Auge de la Vejez

Contra el avance del tiempo, muchos adultos se niegan incluso pequeñas indulgencias, pues creen que una virtuosa moderación les asegurará una sana vejez. Los nuevos reclutas en la guerra contra el envejecimiento reciben algo de entrenamiento básico. Las referencias en base al mapa corporal son utilizadas todos los días para luchar contra el daño atribuido al enemigo, un único proceso llamado "envejecimiento". Eventualmente, incluso los reclutas más entusiastas admiten que están perdiendo la batalla. El lenguaje de la rendición se deja escuchar. Los veteranos de muchas batallas dicen sin rodeos lo que adultos más jóvenes evitan mencionar. En las etapas avanzadas de la vida, la gente teme el abandono. Todos sospechan que ya a nadie interesarán porque están viejos. Si la gente de edad avanzada se siente indeseable, ¿por qué las ciencias biológicas están estudiando el proceso de envejecimiento? Los que ven esto desde afuera asumen que los objetivos valen la pena. Se han expresado vagas ideas acerca de la prevención del sufrimiento causado por enfermedades relacionadas con la vejez. Apretujada en esta fácil asunción hay una idea que antes bien resulta más difícil. Para muchas personas, incluyendo a algunos científicos, "relacionado con la edad" significa lo mismo que "dependiente de la edad". Por extensión, el estudio adecuado de las enfermedades que son más comunes con la edad debe incluir un cuidadoso análisis de la biología del envejecimiento. Si esto es verdad, podría ser una explicación satisfactoria del objetivo de la investigación del envejecimiento biológico. Conforme se fue acelerando el paso en la investigación del envejecimiento, la asunción de que las enfermedades "relacionadas con la edad" eran "dependientes de la edad" no resistió el escrutinio. Conforme se le quitaron los detritos de la vida al envejecimiento, se perdió mucho pero lo que quedó dio prueba de ser crucial. Considerados durante mucho tiempo como características cardinales del envejecimiento, los detritos podrían explicarse como la acumulación de desgaste y hendiduras durante toda una vida, el daño causado por episodios de mala salud o, con efectos más devastadores, por la pobreza, las tensiones y la malnutrición. Casi de la misma forma en la que una casa asotada por las tormentas de invierno sucumbe a una tempestad de primavera, la capacidad de un individuo para soportar la adversidad en la vejez es reducida por la recurrencia de enfermedades. La imagen típica de la vejez es ahora considerada como el resultado de por lo menos dos procesos. Uno es la merma de los recursos disponibles para enfrentar las enfermedades. Otro, llamado a la ligera "envejecimiento intrínseco", se relaciona con el envejecimiento de las células. Una vez que las herramientas precisas de la biología molecular fueron aplicadas a estos procesos intrínsecos, se lograron rápidos avances. El problema del envejecimiento ha generado un mejor entendimiento de lo que le está sucediendo a las personas de edad avanzada. Hay más de ellas, son más sanas y cuando tienen una enfermedad seria es a menudo su última enfermedad. En el mundo desarrollado, la evidencia de los cambios graduales pero portentosos en el bienestar de la gente de edad avanzada es fácil de encontrar. En 1975, alrededor de siete hombres estadounidenses con 80 años de edad estaban discapacitados de alguna manera. Para 1996, ese número se había reducido a la mitad. Los científicos clínicos empezaron a describir una cantidad considerable y creciente de hombres viejos de "élite" (pero menos mujeres) que no se deterioraban como era esperado. Los estudios de salud en las comunidades mostraron que las personas de edad avanzada no sólo se estaban volviendo más sanas, sino que sus experiencias de enfermedades estaban "comprimidas" en su último año o sus últimos dos años de vida. Estas mejoras fueron resultado directo de mejores estándares de vida y de medidas comunitarias para la reducción de enfermedades vasculares y para desalentar el fumar. Esos beneficios se logran a partir de décadas de sano progreso en el desarrollo económico y en la medicina de asistencia pública. Tales beneficios no serán terminados intencionalmente y seguramente continuarán mejorando y manteniendo la buena salud de las personas de edad avanzada durante muchísimos años. Las ciencias biológicas también tuvieron éxito. Los investigadores identificaron elementos moleculares con el potencial de hacer más lentos o incluso detener algunos componentes de los procesos de envejecimiento intrínseco. Un ejemplo basta. Los sistemas de control y reparación de antioxidantes ayudan a detener los efectos dañinos de la respiración en la célula. Con el envejecimiento, esos sistemas se vuelven ineficientes y sus fallas pueden ocasionar una cascada de daños que llevan a la muerte de las células. Los químicos han sintetizado compuestos capaces de imitar los efectos benéficos de algunas enzimas antioxidantes, pero que son hasta 100 veces más potentes. Estos novedosos y altamente potentes compuestos fueron probados en experimentos con animales. El resultado fue que ese tipo de agentes podrían extender la vida de los animales de laboratorio hasta en un 50%. Claro, los experimentos a corto plazo como estos no establecen que tales agentes sean seguros para las décadas de uso a las que serían seguramente sometidos si probaran ser drogas "antienvejecimiento" efectivas. Es más probable que primero sean evaluados como drogas para evitar las complicaciones del agudo daño que sufren los tejidos después de, digamos, un ataque al corazón. No serán probados para el uso a largo plazo sino hasta después, quizá como elementos adjuntos de otras intervenciones relacionadas con el estilo de vida. Lo más probable es que la salud mejorada de las personas de edad avanzada, con una mayor "compresión" de enfermedades, haya llegado para quedarse. La medicina tiene la suficiente confianza como para predecir extensiones y consolidaciones de esas mejoras y quizá pronto introduzca agentes contra el envejecimiento que sean seguros y efectivos. ¿Pero a qué precio? No cabe duda de que la gente de edad avanzada disfrutará y se beneficiará de una vejez con menos discapacidades. Muchos preferirán una corta enfermedad final que una partida más lenta. ¿Pero cuál será la calidad de la vida extendida 20 o incluso 40 años? ¿Sentirá la gente de edad avanzada que los demás se interesan más en ellos debido a aquellos adelantos? ¿O creerán, como algunos hacen, que todo eso se realiza para mantener un culto de la juventud y la belleza, dirigido a disminuir el miedo de los jóvenes y a posponer el prospecto de una desgastada vejez? En tanto que el público siga con la idea fija de que las personas de edad avanzada son una carga, los especialistas en el cuidado de los viejos deben ampliar la visión al respecto. La gente de edad avanzada que disfruta de buena salud quizá no quiera dejar el trabajo productivo. La jubilación obligatoria por edad es ya un esquema que no se puede defender. En lugar de eso, deberíamos desarrollar oportunidades para que la gente de edad avanzada siga contribuyendo netamente a nuestra prosperidad. Tanto como la biología molecular le brinda empuje a la industria farmacéutica y al desarrollo de agentes novedosos, la industria informática ha revolucionado los sitios de trabajo. Estas dos poderosas fuerzas deben ser aparejadas para servir al bien común de las personas de edad avanzada.