La sorpresa de Obama

NUEVA YORK – Las elevadas expectativas que rodean a la presidencia de Barack Obama, en general, son algo bueno, ya que nos recuerdan que gran parte del sentimiento antinorteamericano que hoy es tan evidente en todo el mundo no es ni necesita ser permanente.

Sin embargo, estas expectativas también son un problema para Obama, ya que será difícil -y, en algunos casos, imposible- que pueda satisfacerlas. No habrá ningún estado palestino esta primavera (boreal); tampoco habrá un pacto sobre cambio climático global ni un nuevo acuerdo comercial ni un fin a la pobreza o al genocidio o a la enfermedad en el futuro cercano.

Las razones van más allá de la realidad de que los grandes logros requieren de tiempo y esfuerzo. El futuro presidente enfrenta limitaciones extraordinarias -limitaciones que demandarán que otros países tengan un rol más activo si es que la estabilidad y la prosperidad han de ser la norma y no la excepción.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To access our archive, please log in or register now and read two articles from our archive every month for free. For unlimited access to our archive, as well as to the unrivaled analysis of PS On Point, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/UUokTIp/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.