0

El culto al Nobel

OSLO – La danza alrededor de las doradas medallas del Nobel comenzó hace más de 100 años y todavía continúa sin descanso. El Premio Nobel tiene bien asegurado su lugar como icono, mito y ritual. Sin embargo, ¿qué es lo que sabemos realmente sobre él?

Rodeado de un halo de secreto y leyenda, el Premio Nobel se convirtió por primera en objeto de estudios académicos serios después de 1976, cuando la Fundación Nobel abriera sus archivos. La investigación subsiguiente realizada por los historiadores de la ciencia deja pocas dudas: la medalla del Nobel está marcada por las flaquezas humanas.

Aunque muchos observadores aceptan un grado de subjetividad en los premios de literatura y de la paz, por mucho tiempo se ha supuesto que los premios científicos son una medida objetiva de excelencia. Sin embargo, desde el comienzo, la Real Academia Sueca de Ciencias, que otorga los premios de física y química, y el Instituto Carolino, que otorga los de medicina/fisiología, han basado sus decisiones en las recomendaciones de sus respectivos comités. Y el nivel de comprensión científica que tengan sus miembros ha sido fundamental para determinar quiénes reciben el galardón.

Desde el principio, el mundo interior de quienes están a cargo de hacer recomendaciones ha estado caracterizado por discordias personales y de principios acerca de cómo interpretar la críptica herencia de Alfred Nobel y a quién entregar los premios. Si bien los miembros del comité intentaban ser desapasionados, sus propios juicios, predilecciones e intereses necesariamente han influido en su trabajo, y algunos han abogado por sus propias preferencias de manera abierta o encubierta.