1

El mito de la media luna chiíta

AMÁN – Recientemente, el Viceprimer Ministro de Israel, Shaul Mofaz, pronunció un claro veto sobre una de las cuestiones clave para el proceso de paz de Medio Oriente. Devolver las Alturas del Golán a Siria le daría a Irán un punto de apoyo en la frontera israelí y por lo tanto sería no sólo ingenuo políticamente sino irracional.

La declaración de Mofaz es sintomática de una percepción que ya está profundamente arraigada no sólo en Medio Oriente sino también en Estados Unidos. Es la idea de que un Irán hegemónico trata de dominar la región mediante una serie de intermediarios chiítas. Se cree que esta quinta columna iraní se extiende desde Beirut vía Damasco y Gaza hasta Bagdad y desde Irán hasta Arabia Saudita y Yemen. Se dice que los recientes enfrentamientos armados entre Hezbollah y el gobierno libanés son una señal más del alcance de la hegemonía de Irán.

Irónicamente, esta percepción le da a Israel algunos aliados inesperados. El Presidente Hosni Mubarak de Egipto afirma que los chiítas “siempre son fieles a Irán”, mientras que el Rey Abdullah de Jordania ha acuñado un axioma sobre el crecimiento de la “media luna chiíta”. Se alega que este “auge de los chiítas” y la resultante división entre sunitas y chiítas está creando una brecha creciente en la región.

Si bien esta percepción puede ser convincente a primera vista, en el fondo se basa en generalizaciones que revelan más acerca de sus proponentes que de la realidad en el terreno.