0

El milagro malasio

El 31 de agosto se conmemora el 50 aniversario de la Merdeka de Malasia: la independencia tras más de 400 años de colonialismo. Tal vez la lucha pacífica no violenta de Malasia no haya recibido la atención que recibió la de Mahatma Gandhi en India, pero lo que Malasia ha logrado desde entonces es impresionante –y tiene mucho que enseñarle al mundo, en lo económico y en cómo construir una dinámica sociedad multirracial, multiétnica y multicultural.

Las cifras en sí mismas dicen mucho. Al momento de su independencia, Malasia era uno de los países más pobres del mundo. Aunque es difícil conseguir datos confiables, su PIB (en términos de poder adquisitivo) era comparable al de Haití, Honduras y Egipto y 5% más bajo que el de Ghana. Actualmente, el ingreso de Malasia es 7.8 veces el de Ghana, más de 5 veces el de Honduras y más de 2.5 veces el de Egipto. En la tabla de la liga del crecimiento global, Malasia se ubica en el primer escalón, junto con China, Taiwán, Corea del Sur y Tailandia.

Además, los beneficios del crecimiento se han distribuido. Se prevé acabar con la pobreza extrema para 2010, y lograr que la tasa general de pobreza disminuya al 2.8%. Malasia ha logrado reducir sustancialmente la brecha de ingresos que separaba a diversos grupos étnicos mejorando la situación de los de menor ingreso y no empeorando la de los más favorecidos.

Parte del éxito del país en la reducción de la pobreza refleja una vigorosa creación de empleos. Mientras que el desempleo es un problema en gran parte del mundo, Malasia ha estado importando mano de obra. En los cincuenta años que van desde la independencia, se han creado 7.24 millones de empleos, un aumento del 261%, que sería equivalente a la creación de 105 millones de empleos en Estados Unidos.