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El FMI necesita ideas nuevas para los controles de capital

CAMBRIDGE – ¿Por qué el FMI no nos ayuda a tenerle aprecio?

El FMI  ha dicho y hecho todo lo correcto desde que se dio la crisis. Ha actuado tan rápido como puede cualquier institución burocrática internacional a fin de establecer nuevas líneas de crédito para países con economías de mercado emergentes que se vieron afectados. Cambió las condiciones de crédito para adaptarse a los tiempos. Bajo el mandato de su competente Director Gerente, Dominique Strauss-Kahn, y su distinguido economista en jefe, Olivier Blanchard, ha sido la voz de la sensatez en lo que se refiere al estímulo fiscal mundial entre muchas opiniones disonantes. Para una institución que no hace mucho tiempo parecía estar en el borde de la irrelevancia, esto supone una gran transformación.

Sin embargo, ahora Strauss-Kahn está desmotivando las propuestas para establecer un impuesto a los flujos internacionales de capital especulativo. Esto sucedió cuando Brasil decidió establecer un impuesto del 2% a los flujos de capital de corto plazo para prevenir una burbuja especulativa y una mayor apreciación de su moneda. Cuando se le preguntó cuál era el papel de los controles de capital, Strauss-Kahn, dijo que no estaba comprometido con ninguna ideología rígida sobre el tema. Sin embargo, según el diario Financial Times que informó de las opiniones del jefe del FMI, “El FMI no los recomendaría como una receta estándar, dado que implican costos y usualmente no han sido eficaces.ampquot; Por desgracia, esto hace al nuevo FMI muy similar al viejo.

Los controles cautelares a los flujos de capital tienen mucho sentido. Los flujos a corto plazo no sólo causan trastornos en la gestión macroeconómica interna, sino que también agravan los movimientos desfavorables de los tipos de cambio. En particular, las entradas de capital especulativo dificultan a las economías financieramente abiertas como Brasil mantener una moneda competitiva, privándolos de lo que de hecho es la forma de política industrial más eficaz que se pueda imaginar.