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Lo que está en juego en Rio+20

NAIROBI - Faltan ya unas cuantas semanas para que se celebre la Cumbre de la Tierra Río +20 y muchos especulan sobre cuántos líderes mundiales acudirán en persona y a qué tipo de acuerdos podría llegarse en los temas clave del programa: la creación de una "economía verde" y establecer "un marco internacional para el desarrollo sostenible". No es casualidad que estos elementos aparezcan uno junto al otro.

El término "economía verde" se acuñó hace años, incluso antes de la primera Cumbre de la Tierra en 1992, para crear un nuevo enfoque con el cual examinar los vínculos entre la economía y la sostenibilidad. Sin embargo, ha recibido un nuevo impulso en un mundo donde el cambio climático es ya una realidad, los precios de las materias primas se elevan día a día y recursos básicos como el aire limpio, la tierra cultivable y el agua dulce son cada vez más escasos. Un número creciente de entidades científicas, entre ellas el próximo Global Environment Outlook-5 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, confirman lo que se vislumbró en Río hace 20 años.

Es comprensible el probable nerviosismo acerca de un cambio de paradigma de quienes han invertido en un modelo económico y procesos de producción basados en los siglos XIX y XX. Pero también en algunos sectores de la sociedad civil existe inquietud por que la transición a una economía verde pueda afectar negativamente a los pobres y exponerlos a mayores riesgos y vulnerabilidades.

Otros cuestionan la eficacia de los enfoques de mercado para impulsar la sustentabilidad, ya que no pueden generar resultados óptimos en lo social y ambiental. Estos solo se pueden lograr con reglamentos, leyes e instituciones fuertes.