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El fantasma del Pacto de Estabilidad

Asesinado cuando Francia y Alemania se negaron a acatar sus reglas, el fantasma del Pacto de Estabilidad ronda por Europa, particularmente sobre los países poscomunistas que se integrarán a la Unión Europea en mayo. Al romper la prohibición impuesta por el Pacto a tener déficit superiores al 3% del PIB, Francia y Alemania socavaron ese límite como criterio para determinar si los países están listos para ser miembros de la zona euro. ¿Sería verdaderamente válido negarle la admisión a la zona euro a un país que no cumpla las reglas que los miembros actuales desprecian?

El criterio de convergencia sobre tipos de cambio se encuentra en un desorden similar. Los países deben permanecer dentro del mecanismo europeo de tipo de cambio (ERM II) durante dos años a fin de asegurarse de que cuentan con el tipo de cambio "correcto" en el momento de adoptar el euro. Alemania cumplió fácilmente con ese criterio entre 1996 y 1998, aunque varios indicadores mostraban que el marco estaba sobrevaluado un 20% en relación con el franco y otras divisas de la zona euro. Esto dañó a la economía alemana y sigue siendo un peso para el crecimiento de toda la zona euro.

La Comisión Europea se pasó los últimos tres años tratando de hacer más estricto el criterio del tipo de cambio, lo que lo convertiría en un obstáculo infranqueable para los candidatos a la zona euro. Aunque el criterio sólo exige que los países permanezcan dentro de la banda normal de fluctuación del ERM -15% hacia cualquier lado de una paridad central-la Comisión dice que basará sus recomendaciones sobre la admisión de los países candidatos en que sus tipos de cambio estén dentro de una banda del 2.25%.

Los últimos dos criterios, la inflación y las tasas de interés, también son un desastre. La inflación de un candidato a la zona euro no debe superar por más de 1.5 puntos porcentuales el promedio de los tres miembros de la UE con mejor desempeño durante un año. Pero es posible que los tres países con los que se podría comparar a los miembros potenciales estuvieran fuera de la zona del euro. En efecto, en septiembre de 2003, los tres países de "referencia" habrían sido Lituania, Polonia y la República Checa, si ya hubieran sido miembros de la UE (se incorporarán en mayo).