5

El estertor de la muerte de Francia

PARÍS – Cuando Moody’s anunció en noviembre que había bajado la calificación AAA de la deuda soberana de Francia, un bloguero se burló de la tendencia de las agencias calificadoras a equivocarse por completo o a reconocer súbitamente una crisis que existía desde hace tiempo. "Si este reconocimiento por una agencia calificadora de que Francia tiene problemas es un ejemplo de la primera falla, entonces ya debe haber comenzado una recuperación; si es un ejemplo de la segunda falla, entonces el país se enfrenta a un serio problema”, bromeó el bloguero.

El gobierno del presidente François Hollande afirma que ya se ha dado cuenta de la amenaza. En una entrevista reciente, el ministro de Finanzas, Pierre Moscovici, dijo que las medidas que se estaban adoptando para reducir la carga de la deuda y restablecer la competitividad del país eran una “revolución copernicana...porque esas decisiones no eran fáciles para un gobierno francés o para un gobierno de centro-izquierda.”

Como prueba de este nuevo realismo, el gobierno ha estado pregonando la respuesta al conjunto de recomendaciones de política que presentó un panel de expertos encabezado por el empresario Louis Gallois dos semanas antes de que se degradara la calificación. La respuesta se centra en una reducción al impuesto sobre la nómina que se equilibrará mediante recortes del gasto y un mayor impuesto al valor agregado.

Antes de la degradación de la calificación, un analista de Moody’s dijo que la decisión se basaría en gran medida en que el gobierno prestara atención al llamado del informe de Gallois de dar un “shock competitivo” a la economía de Francia. La degradación indica por lo tanto que Moody’s consideró que la respuesta del gobierno había sido insuficiente.