0

La resaca otoñal de la zona del euro

NUEVA YORK – Después de un verano en que los europeos han olvidado sus desdichas bronceándose en la playa, ha llegado el momento de comprobar cuál es la situación real, pues los problemas fundamentales de la zona del euro siguen sin resolver.

En primer lugar, un plan de rescate de un billón de dólares impidió en mayo una quiebra inmediata de Grecia y una desintegración de la zona del euro, pero ahora las diferencias de deuda soberana en los países periféricos de la zona del euro han vuelto a los niveles vistos en el punto máximo de la crisis en mayo.

En segundo lugar, con una serie de “pruebas de resistencia” financiera amañadas se intentó convencer a los mercados de que los bancos europeos sólo necesitaban 3.500 millones de euros en nuevo capital, pero ahora ya sólo el Anglo-Irish puede tener un agujero de capital de nada menos que 70.000 millones de euros, lo que inspira poderosas dudas sobre la verdadera solvencia de otros bancos irlandeses, españoles, griegos y alemanes.

Por último, una aceleración temporal del crecimiento en la zona del euro en el segundo trimestre impulsó los mercados financieros y el euro, pero ahora está claro que se trató de una mejoría transitoria. El PIB de todos los países periféricos de la zona del euro sigue contrayéndose (España, Irlanda y Grecia) o creciendo apenas (Italia y Portugal).