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La Universidad Empresarial

por Henry Etzkowitz By Henry Etzkowitz

Las universidades han interpretado un papel esencial en el desarrollo económico desde hace mucho tiempo, suministrando la capacitación, el entrenamiento, las ideas y la investigación básica que todos los países necesitan para asegurar el progreso y el crecimiento. ¿Pero qué tan directamente debe involucrarse una institución académica en actividades que generan ganancias? Si establece sus propios negocios o apoya a aquellos fundados por sus miembros ¿se arriesgaría la universidad a minar su tradicional independencia y su compromiso con el libre intercambio intelectual?

Durante las últimas dos décadas la investigación académica realizada en un creciente número de países se ha convertido en una empresa que busca ganancias. Según la Asociación de Gerentes Tecnológicos Universitarios, en el año 2000 se crearon por lo menos 300 nuevas compañías en base a invenciones que tuvieron lugar en universidades estadounidenses. Lo que inició como un modelo único estadounidense en 1980, cuando el Congreso de los Estados Unidos canalizó a las universidades los derechos intangibles de propiedad intelectual generados por la investigación académica fondeada por el gobierno federal, se ha extendido a países tan diversos como el Reino Unido, Suecia y Zambia.

Inevitablemente, la ciencia académica con tendencia a las ganancias se ha convertido en un proceso cada vez más asistido, contando con el soporte de oficinas universitarias de transferencia de tecnologías, de centros empresariales y de facilidades de incubación. Lo típico es que los miembros de las facultades establescan compañías privadas, a menudo con estudiantes y empleados de apoyo, mientras mantienen sus puestos académicos, y las administraciones universitarias invierten en compañías de incubación legalmente independientes, por lo general en el ámbito de la biología molecular, la ciencia informática, la química combinatoria y otros campos.