0

Las consecuencias económicas de las elecciones en los Estados Unidos

STANFORD – Las elecciones de mitad de período celebradas en noviembre fueron una severa reprimenda por el enorme aumento del gasto los déficits y la deuda gubernamentales en los Estados Unidos. El Presidente Barack Obama y los presidentes demócratas del Congreso, elegidos en plena crisis financiera en el otoño de 2008, parecieron asombrados cuando el público rechazó por amplia mayoría su estímulo, su reforma sanitaria y sus políticas energéticas.

Naturalmente, parte del enorme aumento del gasto y la deuda ha sido consecuencia de la recesión y del gasto en materia de defensa y de otra índole heredado del Presidente George W. Bush, pero, en lugar de encontrar seguridad y salvación de la recesión en una nueva época de dependencia del Estado, la mayoría de los votantes sintieron repulsión ante el evidente fracaso de dichas políticas para mejorar la economía.

Así, pues, no se deben considerar los resultados de las elecciones primordialmente un apoyo a los republicanos, sino un rechazo del programa de los demócratas, que, según los votantes, no estaba en consonancia con sus preocupaciones, intereses y valores.

Los republicanos se hicieron con la Cámara de Representantes, al conseguir más de 60 escaños –el mayor número desde hace más de 70 años– y seis en el Senado. Vencieron en todas las zonas del país, pero en particular en el núcleo industrial comprendido entre Pensilvana y Wisconsin. También consiguieron muchas gobernaciones y obtuvieron el poder en muchas asambleas legislativas de los estados; las dos cosas desempeñarán un papel decisivo en la modificación de los distritos electorales para el Congreso y para los estados en la nueva demarcación que se hará el año que viene con los datos del censo de 2010.