El dilema del multiculturalismo

De pronto mucha gente duda en utilizar el término "sociedad multicultural", o al menos en usarlo de forma positiva, como un ideal deseable al que la realidad social debería al menos aproximarse.

Los ataques terroristas de julio en Londres demostraron tanto la fuerza como la debilidad del concepto. Londres es ciertamente una metrópoli multicultural. Un ataque indiscriminado como lo es una bomba en el metro necesariamente matará a personas de diversos orígenes y creencias culturales.

Sentado, o más probablemente de pie, en el metro de Londres, uno no deja de admirarse de la facilidad con que las madres judías y los hombres musulmanes, los jóvenes de las Indias Occidentales y los empresarios del sur de Asia y muchos otros soportan las mismas condiciones estresantes y tratan de aligerar su impacto siendo amables unos con otros. Los ataques terroristas demostraron no sólo cómo los individuos se ayudaron mutuamente, sino cómo la ciudad entera, con todos los ingredientes de su mezcla humana, mostró un espíritu común de resistencia.

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