Probar la medicina

La mayoría de la gente se sorprende cuando se entera de que la aplicación rigurosa de reglas formales de evidencia para evaluar la investigación médica y decidir cuáles son los mejores tratamientos es un fenómeno reciente. Tal vez se sorprendería de la misma manera si supiera que la política sanitaria aún no es objeto del mismo tratamiento.

La llamada "medicina basada en la evidencia" implica una jerarquía de pruebas empíricas que califica a los estudios médicos según su calidad. La investigación fisiológica en animales o de respuestas humanas en el laboratorio califican bajo en la jerarquía. Los estudios de observación que comparan resultados para pacientes que reciben determinados tratamientos y controlan a otros que no califican mejor, pero aún así pueden ser engañosos.

Los estudios convincentes de drogas y procedimientos quirúrgicos por lo general sólo surgen de pruebas aleatorias, en las que los pacientes reciben tratamiento o no en base a un proceso comparable a tirar una moneda al aire. Las pruebas aleatorias bien realizadas incorporan salvaguardas adicionales contra el prejuicio, como ser el uso de placebos que les permitan a los investigadores ocultarles a pacientes y profesionales de la salud si los pacientes están recibiendo o no un tratamiento activo.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To access our archive, please log in or register now and read two articles from our archive every month for free. For unlimited access to our archive, as well as to the unrivaled analysis of PS On Point, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/C51grVa/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.