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Hora de enfrentar la realidad en Siria

CANBERRA – Ante los últimos eventos en Siria, es natural hacerse dos preguntas: ¿Quién perdió el país? ¿Y hacia dónde puede ir la comunidad internacional a partir de ahora?

La primera pregunta es más fácil de responder. En retrospectiva, es probable que Siria esté perdida desde el levantamiento popular de 2011. Cuando el régimen del presidente Bashar al-Assad se opuso tercamente a cualquier intento de resolver la cuestión en forma pacífica, ninguna potencia externa se mostró dispuesta a intervenir. En vez de eso, todos esperaron que una mezcla de sanciones, diplomacia de Naciones Unidas y flojos intentos de apoyar a una oposición “moderada” terminarían derribando el régimen.

No funcionó. Las fuerzas fundamentalistas ganaron espacio político y territorio, y otros actores (entre ellos milicias con respaldo iraní y el ejército ruso desde septiembre de 2015) acudieron a defender a Assad. Hace mucho que el régimen tiene a los kurdos del norte de Siria privados de la mayoría de sus derechos, pero comenzó a hacerles concesiones cuando se lo presionó. Por eso las milicias kurdas se abstuvieron de desafiar a Assad, lo que les valió el rechazo de gran parte del resto de la oposición siria.

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  1. skidelsky147_Christoph Soederpicture alliance via Getty Images_policechristmasmarketgermany Christoph Soeder/picture alliance via Getty Images

    The Terrorism Paradox

    Robert Skidelsky

    As the number of deaths from terrorism in Western Europe declines, public alarm about terrorist attacks grows. But citizens should stay calm and not give governments the tools they increasingly demand to win the “battle” against terrorism, crime, or any other technically avoidable misfortune that life throws up.