Skip to main content

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated Cookie policy, Privacy policy and Terms & Conditions

bildt69_DELIL SOULEIMANAFP via Getty Images_syriansoldiermissilegun Delil Souleiman/AFP/Getty Images

Hora de enfrentar la realidad en Siria

CANBERRA – Ante los últimos eventos en Siria, es natural hacerse dos preguntas: ¿Quién perdió el país? ¿Y hacia dónde puede ir la comunidad internacional a partir de ahora?

La primera pregunta es más fácil de responder. En retrospectiva, es probable que Siria esté perdida desde el levantamiento popular de 2011. Cuando el régimen del presidente Bashar al-Assad se opuso tercamente a cualquier intento de resolver la cuestión en forma pacífica, ninguna potencia externa se mostró dispuesta a intervenir. En vez de eso, todos esperaron que una mezcla de sanciones, diplomacia de Naciones Unidas y flojos intentos de apoyar a una oposición “moderada” terminarían derribando el régimen.

No funcionó. Las fuerzas fundamentalistas ganaron espacio político y territorio, y otros actores (entre ellos milicias con respaldo iraní y el ejército ruso desde septiembre de 2015) acudieron a defender a Assad. Hace mucho que el régimen tiene a los kurdos del norte de Siria privados de la mayoría de sus derechos, pero comenzó a hacerles concesiones cuando se lo presionó. Por eso las milicias kurdas se abstuvieron de desafiar a Assad, lo que les valió el rechazo de gran parte del resto de la oposición siria.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading, subscribe now.

Subscribe

Get unlimited access to PS premium content, including in-depth commentaries, book reviews, exclusive interviews, On Point, the Big Picture, the PS Archive, and our annual year-ahead magazine.

https://prosyn.org/KKg2GYAes;
  1. solana114_FADEL SENNAAFP via Getty Images_libyaprotestflag Fadel Senna/AFP via Getty Images

    Relieving Libya’s Agony

    Javier Solana

    The credibility of all external actors in the Libyan conflict is now at stake. The main domestic players will lower their maximalist pretensions only when their foreign supporters do the same, ending hypocrisy once and for all and making a sincere effort to find room for consensus.

    2

Edit Newsletter Preferences