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No hay más tiempo que perder

MADRID – El drama de los refugiados ha situado a Europa frente a dos realidades innegables: la distinta respuesta de sus Estados miembros ante la acogida de refugiados y la insostenibilidad de su posición ante el conflicto sirio. Tan grave es rechazar a los que huyen de la persecución como no trabajar por la paz en Siria. No olvidemos que los refugiados son solo un síntoma de la enfermedad cruel y duradera que supone la guerra civil siria.

Los defectos de la legislación europea de asilo y la diferencia de trato que los Estados miembros dan a los refugiados ya eran evidentes, pero los 350.000 refugiados que desde enero a agosto han cruzado las fronteras europeas y los más de 2.600 que han fallecido ahogados en el Mediterráneo, nos han abierto los ojos. Las condiciones inhumanas a las que se ven sometidos muchos de los que huyen de la guerra no pueden admitirse en países europeos.

Junto a la pretendida división entre la Europa del norte y del sur –a raíz de la crisis económica–, la posibilidad de que Reino Unido abandone la UE y la crítica situación de Grecia, esta crisis humanitaria está provocando una nueva grieta: entre el este y el oeste. La UE no se puede permitir más fisuras y debe ser tajante con los Estados miembros, sirviéndose de todas las vías posibles para que respeten sus obligaciones legales, internacionales y europeas.

Con la misma urgencia la UE tiene que implicarse en la construcción de la paz en Siria. Para ello, es vital entender en qué punto del conflicto nos encontramos y, con responsabilidad y decisión, ayudemos en la solución. Hemos oído en muchas ocasiones que hay más de cuatro millones de refugiados que huyen del conflicto sirio, que supera los cuatro años y medio de duración. No hay que olvidar que, además, hay alrededor de ocho millones de desplazados internos y ha causado la muerte de más de 200.000 personas. De los 22 millones de habitantes que tenía Siria en 2011, más de la mitad han muerto o están desplazados, ya sea dentro o fuera del país. Esta catástrofe humanitaria no puede extenderse por más tiempo.