0

Ciudades sostenibles

NUEVA YORK – A la mayoría de las personas, las ciudades grandes y densamente pobladas les parecen pesadillas ecológicas, terrenos baldíos de cemento, basura, humos de diésel y embotellamientos de tráfico, pero, en comparación con otros lugares habitados, las ciudades son modelos de responsabilidad medioambiental. Conforme a los criterios más importantes, la comunidad más verde de los Estados Unidos es la Ciudad de Nueva York, la única ciudad americana que se acerca a las normas medioambientales establecidas en otros lugares del mundo.

El neoyorquino medio produce 7,1 toneladas métricas anuales de gases que producen el efecto de invernadero: más que el sueco medio, que produce 5,6 toneladas métricas, pero menos que el término medio de los Estados Unidos, que asciende a 24,5 toneladas métricas. Los residentes de Manhattan, el más densamente poblado de los cinco distritos de la ciudad, producen menos aún.

La clave para la relativa benignidad medioambiental de Nueva York es la de que se trata de una ciudad extraordinariamente compacta. La densidad de Manhattan es de 67.000 personas, aproximadamente, por milla cuadrada, es decir, más de 800 veces la de los EE.UU. en conjunto y unas treinta veces la de Los Ángeles. Al encontrarse los habitantes más cerca unos de otros, se reducen las distancias entre sus destinos diarios y se limitan sus oportunidades de consumo descuidado, además de que la mayoría se ve obligada a vivir en algunas de las estructuras residenciales  más inherentemente eficientes en materia de energía del mundo: los edificios de pisos.

Individualmente, los neoyorquinos usan menos agua, queman menos combustible fósil y producen menos desperdicios sólidos. Sus hogares utilizan también mucha menos electricidad: 4.696 kilovatios-hora al año, frente a 16.116 kilovatios-hora en Dallas (Tejas). Lo más importante es que la extraordinariamente concentrada población de Nueva York y su amplio sistema público de transporte permiten a la mayoría de los residentes vivir sin automóviles, privación inconcebible en casi todo el resto de los EE.UU. Un 82 por ciento, aproximadamente, de los habitantes de Manhattan se trasladan al trabajo mediante transporte público o bicicleta o a pie, lo que representa diez veces la tasa de los americanos en general, ocho veces la de los trabajadores del Condado de Los Ángeles y 16 veces la de los residentes de la zona metropolitana de Atlanta.