0

¿Rescatar a los tenedores de bonos?

CAMBRIDGE – Un año después de que el gobierno de los Estados Unidos permitiera la quiebra del banco Lehman Brothers, pero luego rescatara financieramente a AIG, y después de que gobiernos de todo el mundo rescataran a varios otros bancos, la pregunta clave sigue siendo: ¿cuándo y cómo deberían rescatar las autoridades a las instituciones financieras?

Hoy existe una expectativa generalizada de que, cuando una institución se considera “demasiado grande como para caer”, los gobiernos intervengan si se mete en problemas. Pero, ¿cuán lejos deberían ir esas intervenciones? En contraste con la reciente seguidilla de rescates financieros, los futuros rescates por parte de los gobiernos deberían proteger sólo a algunos acreedores de una institución. En particular, la red de seguridad del gobierno nunca se debería extender al punto de incluir a los tenedores de bonos de tales instituciones.

En el pasado, los rescates de gobiernos por lo general han protegido a todos los actores que aporten capital de un banco rescatado, excepto los accionistas. A menudo, se requirió que los accionistas sufrieran pérdidas o incluso desaparecieran, pero los tenedores de bonos generalmente recibían ayuda de la inyección de dinero del gobierno.

Por ejemplo, los tenedores de bonos fueron cubiertos completamente por los rescates de AIG, Bank of America, Citigroup y Fannie Mae, mientras los accionistas de estas firmas tuvieron que cargar con grandes pérdidas. Lo mismo ocurrió en los rescates del gobierno en el Reino Unido, Europa occidental y otros países. Los tenedores de bonos recibieron este trato preferencial porque, por lo general, los gobiernos escogieron inyectar dinero a cambio de acciones comunes o preferenciales -que están subordinadas a las reclamaciones de los tenedores de bonos- o para mejorar las hojas de balance al comprar o garantizar el valor de los activos.