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Santa Claus habla alemán

Santa Claus fue un derviche turco que en la Edad Media viajó por Europa central y del norte, repartiendo regalos a los niños y afirmando ser la reencarnación del griego San Nicolás, que predicó en el siglo cuarto. Junto con el árbol de navidad, Sankt Niklaus, como llamaron los alemanes al benefactor, se convirtió en figura central de las costumbres navideñas germanas. En los siglos diecisiete y dieciocho los inmigrantes teutones -los así llamados “alemanes de Pensilvania”- las llevaron a los Estados Unidos, desde donde se difundieron al resto del mundo, aunque apenas fuera como icono de mercadeo para la Coca Cola.

En 2006, Santa Claus vino nuevamente a Alemania con un saco lleno de buenas noticias acerca del ciclo de negocios. El indicador del clima de negocios Ifo, que estado al alza desde la segunda mitad de 2005, alcanzó su nivel más alto desde el auge de la unificación alemana. Tras años de estancamiento, la economía alemana creció a un índice anual de cerca del 2,5% en 2006. Si bien el impuesto al valor añadido aumentará en tres puntos porcentuales en 2007, el crecimiento de la economía se mantendrá en un nivel saludable, cerca de un 2%.

El indicador del clima de negocios Ifo se genera cada mes tras consultas a 7000 compañías, principalmente de la industria manufacturera alemana, acerca de su situación comercial actual y sus expectativas para los próximos seis meses. Se ha producido a lo largo de medio siglo y, según una encuesta realizada por Reuters, es el indicador de negocios más prominente de Europa, superando incluso a los indicadores oficiales de la UE.

A principios de 2006, cuando el indicador Ifo previó una recuperación económica mientras la Oficina Federal de Estadísticas alemana informaba magras cifras de crecimiento trimestral del PIB, algunos comentaristas manifestaron su escepticismo. Sin embargo, cuando más adelante la Oficina revisó su información al alza, quedó en evidencia que el indicador Ifo estaba en lo correcto.