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La ruleta siria de Putin

LONDRES – Dos tragedias recientes –el derribamiento de un avión civil ruso en la península del Sinaí y la masacre terrorista en París dos semanas después- parecieron darle a Rusia y a Occidente algo en lo que ponerse de acuerdo: el Estado Islámico (ISIS) debe desaparecer. Pero un análisis más cercano de las operaciones militares de Rusia en Siria –para no mencionar el derribamiento de un avión de guerra ruso por parte de Turquía- sugiere que sería prematuro concluir que los objetivos rusos y occidentales pueden alinearse.

Por supuesto, Rusia sostiene que su intervención siria está destinada a derrotar al Estado Islámico y “otros terroristas”. Pero, según el Departamento de Estado norteamericano, más del 90% de los ataques aéreos rusos hasta ahora no estuvieron dirigidos al ISIS o a Jabhat al-Nusra, asociado a Al Qaeda, sino a los grupos armados que están combatiendo tanto al ISIS como al presidente sirio, Bashar al-Assad, aliado de Rusia. De hecho, el ISIS ha avanzado en Aleppo desde que comenzaron los ataques aéreos.

Esto no quiere decir que aniquilar al ISIS no figure en la agenda del presidente ruso, Vladimir Putin. Eso es prácticamente una certeza. Pero también tiene otros objetivos: proteger al régimen de Assad, expandir la presencia militar y la influencia política de Rusia al este del Mediterráneo y Oriente Medio, y quizás inclusive hacer subir el precio del petróleo.

Hasta el momento, los ataques aéreos rusos han estado concentrados en Latakia, Hama e Idlib, donde le han permitido al régimen de Assad hacer varios avances. Putin parece estar intentando ayudar a Assad a asegurar sus baluartes costeros, en los cuales rebeldes armados hicieron avances significativos en agosto y septiembre. Esas zonas son parte de lo que se da en llamar la “Siria útil”, que también incluye la frontera libanesa, Damasco, partes de Aleppo e importantes ciudades en Siria occidental, sur y central. Assad debe mantener el control en estas zonas para fortificar su posición en cualquier negociación política y eventual acuerdo, inclusive una potencial división.