0

China, la resistente

BEIJING – La crisis financiera actual y la recesión global en ciernes están significando un reto para el modelo económico chino centrado en las exportaciones, como nunca antes en los 30 años desde que Deng Xiaoping abriera la economía. De hecho, en las últimas semanas “la fábrica del mundo” ha sufrido el cierre de miles de plantas manufactureras y la amenaza de que ocurran conflictos laborales generalizados.

Creo que el innovador modelo de desarrollo de China probablemente le ayude a capear la crisis económica creciente y cualquier trastorno social y político que le suceda. Más aún, en caso de que China logre llegar a puerto en esta tormenta, se fortalecerá su estatus como potencia emergente en lo político y económico.

La esencia del modelo económico chino es una cuidadosa secuencia reformista, en la que se da prioridad a las reformas económicas por sobre las políticas, lo que significa conservar el sistema constitucional existente y la permanencia en el poder del Partido Comunista de China (PCC). Este modelo ha implicado una importante liberalización en términos de la ideología oficial, la economía y la sociedad, al tiempo que se mantiene la propiedad pública de los principales bancos y las empresas estatales más grandes, como "anclas de la estabilidad económica".

De manera similar, mientras se ha dado gran autonomía a los gobiernos locales en cuanto a desarrollo económico y social, el gobierno central ha mantenido su control de la dirección de las políticas al mantener el poder de nombrar autoridades locales del partido y del gobierno. En pocas palabras, el modelo chino refleja una combinación de pragmatismo, liberalismo y competencia de mercado, pero con una fuerte dosis de intervención.