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El renmimbi se pone en marcha

LONDRES – Una vez Robert Mundell, galardonado con el premio Nobel, dijo que “las grandes potencias poseen grandes monedas”. China, a cuyo gobierno asesoró por largo tiempo, parece haberse tomado muy en serio esta idea, insistiendo ante el Fondo Monetario Internacional por años para que añadiera el renminbi a la canasta de monedas que determinan el valor de las reservas del FMI, el Derecho Especial de Giro (DEG). Hoy este organismo ha accedido a hacerlo, en lo que constituye un enorme voto de confianza en la capacidad de China de desempeñar un papel importante en las finanzas internacionales.

Sin embargo, muchos participantes del mercado mantienen una posición de escepticismo ante esta decisión. ¿Está realmente el renminbi a la misma altura que el dólar estadounidense, el euro, el yen japonés y la libra británica en el sistema monetario internacional?

No hay dudas de que China ha avanzado de manera importante en un periodo relativamente corto. Desde el año 2009, el comercio de China denominado en renminbis ha aumentado desde menos del 1% a más de un 20%, y hoy está entre las cuatro monedas más utilizadas en el mundo para pagos internacionales.

Sin embargo, la proporción del 3% del renminbi en cuanto a pagos globales está muy por detrás del dólar (45%) y el euro (27%). Más aún, el aumento de su uso en operaciones comerciales se ha concentrado en lo esencial en la región de Asia-Pacífico, y específicamente en transacciones entre China y sus vecinos. La demanda de activos denominados en esta moneda sigue siendo relativamente baja, con apenas un 1,5% de los depósitos bancarios fuera de China.