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Redescubriendo el Occidente

Las disputas transatlánticas se multiplican justo en el momento en el que la Convención Constitucional de Europa empieza a debatir una política externa conjunta para la Unión Europea (UE). Ralf Dahrendorf piensa que ambos lados del Atlántico necesitan ver más allá de lo trivial y redescubrir los intereses y valores comunes de Occidente.

Con trabajos pasa una semana sin que se añada algo a la larga lista de irritaciones y quejas entre europeos y estadounidenses. Una semana se trata del voto del Consejo de Seguridad de la ONU acerca de la permanencia de los Estados Unidos (EEUU) en la misión de paz en Bosnia. Antes de eso el establecimiento de la Corte Internacional de Justicia sin la participación de los estadounidenses pone a ambos partidos al borde, y la cuestión de si debería decírseles a los palestinos por quién no votar como líder. Israel y los palestinos siguen siendo sujeto de profundos desacuerdos Europa-EEUU, así como los temas relacionados con el ambiente y la idea de desarrollo sostenible. Añádanse a eso las sanciones comerciales de EEUU, el reciente Farm Bill estadounidense y, claro, toda la cuestión del supuesto o real unilateralismo de EEUU.

Por fortuna, tales riñas no son toda la verdad. El unilateralismo estadounidense es de hecho una forma de "multilateralismo à la carte ". Cuando es adecuado a los intereses estadounidenses, las instituciones internacionales son feliymente usadas, y generalmente satisfacen los intereses europeos. También no debemos olvidar que estamos hablando de democracias. En EEUU, como en Europa, hay muchos puntos de vista diferentes acerca de Bosnia, acerca de Arafat, incluso acerca de la protección para los granjeros. Después de todo, no todos los estadounidenses votaron por el presidente Bush, ni todos los europeos son eurofederalistas.

Aún así, cuando los representantes de EEUU y de la UE se reúnen para consultas formales, llegan a la mesa con percepciones distintas. Los participantes estadounidenses representan a un país en guerra cuya energía está concentrada en derrotar al enemigo, el "terrorismo", sea de la variedad iraquí o del Al Qaeda.