0

La reconstrucción de Haití

NUEVA YORK - Los horrores del terremoto de Haití siguen revelándose. El terremoto mismo mató quizás 100.000 personas, y la incapacidad de organizar una ayuda rápida está matando decenas de miles más. Más de un millón de personas están expuestas al hambre y las enfermedades y, con la inminente llegada de las estaciones de lluvias y huracanes, quedarán vulnerables a nuevos peligros.

Incluso una economía tan empobrecida como la de Haití es un complejo sistema que depende del comercio entre las áreas rurales y urbanas, el transporte, la electricidad, los servicios portuarios y las funciones de gobierno. En el pasado, la economía haitiana funcionaba a duras penas, y cuando sufrió el terremoto todavía se estaba recuperando de cuatro huracanes que asolaron su territorio en el año 2008.

El hecho de que el sismo golpeara la capital y demoliera todos los centros de actividad social destruyó los sistemas de los que depende la vida urbana cotidiana. Hoy millones de personas no cuentan con sustento ni medios para sobrevivir.

La primera etapa de una respuesta eficaz, las primeras tres o cuatro semanas, se debe centrar en rescatar supervivientes y estabilizar el suministro de alimentos, agua, servicios médicos y techo para la población. Ni Haití ni el mundo estaban equipados adecuadamente para esto, y decenas de miles morirán innecesariamente en consecuencia. Es necesario actualizar los sistemas de respuesta de emergencia del mundo, especialmente para países empobrecidos que son vulnerables a terremotos, volcanes, sequías, huracanes e inundaciones.