La construcción de Líbano

La crisis actual en Líbano es una crisis del Estado libanés. Para detener la violencia es necesario abordar esta crisis estructural.

Cuando Israel retiró sus fuerzas del sur de Líbano en 2000, el acuerdo internacional era que el gobierno libanés reimpondría su autoridad en el área evacuada. El grupo Jezbolá, que encabezó la lucha armada en contra de la ocupación israelí, debía desarmarse y redefinirse como una fuerza política que representara a la comunidad chiíta que había sido marginada históricamente por las élites gobernantes maronitas, sunitas y druzas del país.

Nada de esto sucedió. En lugar de colocar sus fuerzas en el sur de Líbano, el débil gobierno de Beirut consintió la decisión de Jezbolá de convertir la zona en una plataforma para los ataques en contra de Israel. Durante los últimos seis años, Jezbolá estableció virtualmente un Estado dentro de un Estado: su milicia se convirtió en la única fuerza militar en el sur de Líbano, y estableció puestos de avanzada a lo largo de la frontera con Israel, algunas veces a tan sólo algunos metros de ella. De vez en cuando, Jezbolá bombardeaba a Israel y su líder, Hassan Nassrallah, proseguía sus espeluznantes invectivas no sólo en contra de Israel y el sionismo, sino en contra de todos los judíos.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/Cxw36VO/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.