hoyer10_SIMON MAINAAFP via Getty Images_kenyawindfarm Simon Maina/AFP via Getty Images

Que la financiación pública esté del lado correcto de la historia

BRUSELAS – Desde el punto de vista económico, la generación de energía a partir de fuentes renovables mejoró tanto que ya no se la reconoce. El uso de energía solar ya es la forma de producir electricidad más barata de la historia. Más del 90% de la capacidad de generación de energía que se instaló en todo el mundo el año pasado funciona con fuentes renovables. Pero para poder limitar el calentamiento global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, se necesita una transformación mucho más rápida de los sistemas energéticos. Y para eso es necesario que gobiernos y organismos de financiación pública dejen de dar apoyo a los combustibles fósiles y prioricen la financiación de la transición a la energía limpia en todo el mundo.

La evidencia científica es clara. Para alcanzar la meta de 1,5 °C estipulada por el Acuerdo de París sobre el clima (2015), el ritmo de la transición energética global tiene que ser entre cuatro y seis veces más rápido que el actual.Los combustibles fósiles todavía suministran el 84% de la energía usada en el mundo y suponen más del 75% de las emisiones. El plan de la Agencia Internacional de la Energía para alcanzar la emisión neta nula en 2050 muestra que hay que lograr que todos los sistemas energéticos del mundo funcionen sin combustibles fósiles en 2040. Pero desde que se firmó el Acuerdo de París, los gobiernos del G20 proveyeron cada año al menos tres veces más financiación pública a los combustibles fósiles (77 000 millones de dólares) que a las fuentes de energía renovables.

La seguidilla catastrófica de tormentas, inundaciones e incendios forestales de este año muestra por qué la acción climática no puede esperar. Y dado que la prosperidad futura depende de las inversiones en energía limpia, también hay buenos motivos de desarrollo económico para redoblar esfuerzos. Dos de cada tres proyectos de generación solar y eólica en todo el mundo ya son capaces de generar energía más barata que las centrales nuevas a gas o carbón. La enorme reducción de costos de la última década transformó las opciones de generación de energía en todo el mundo, y sobre todo en los países más pobres, donde el uso de minirredes de electricidad basadas en fuentes renovables crea oportunidades reales de dar acceso a la energía y mitigar la pobreza energética.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading and receive unfettered access to all content, subscribe now.

Subscribe

or

Unlock additional commentaries for FREE by registering.

Register

https://prosyn.org/LqVIIjxes