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Protejamos Zimbabwe

JOHANNESBURGO - Aunque el barco chino que llevaba armas a Zimbabwe, el An Yue Jiang, supuestamente ha cambiado su rumbo y ha vuelto a su país de origen, no sabemos de qué otras fuentes las fuerzas militares y paramilitares del Presidente Robert Mugabe pueden estar adquiriendo armamento. A la luz de la escalada de represión violenta contra el opositor Movimiento por el Cambio Democrático y de quienes ayudaron a que lograra una mayoría en las elecciones presidenciales, cuyos resultados aún no se anuncian después de cuatro semanas, se necesita con urgencia que se aplique a Zimbabwe un embargo internacional de armas.

Además, hacemos un llamado a la Unión Africana, con el apoyo de las Naciones Unidas, para que envíe una misión de investigación a Zimbabwe con el fin de determinar qué medidas adicionales se pueden necesitar para hacer realidad la "responsabilidad de proteger", aceptada internacionalmente.

El concepto de “responsabilidad de proteger” se adoptó unánimemente en la Cumbre Mundial de la ONU de 2005. No obstante, sigue siendo motivo de controversias porque con demasiada frecuencia se supone que implica el uso de la fuerza militar con fines de intervención humanitaria. Creemos, como se reconoció en la Cumbre Mundial de la ONU, que la fuerza militar debe ser sólo el último recurso cuando sea necesario prevenir o detener una gran pérdida de vidas. El primer paso es reunir información fiable, con el fin de saber qué medidas internacionales se necesitan para prevenir un desastre.

En el caso de Zimbabwe, es extremadamente difícil obtener esa información. El régimen de Mugabe ha cerrado sistemáticamente los medios de comunicación independientes, ha atacado las organizaciones de la sociedad civil, ha negado visas a los periodistas extranjeros y ha arrestado y golpeado a los periodistas que aún así ingresan al país.