Los secretos de la física

PRINCETON – Cada febrero comienzo mi curso de Introducción a la Electricidad y Magnetismo en la Universidad de Princeton diciendo a mis alumnos que el programa que vamos a ver durante el semestre es la base de la civilización moderna.

¿Quién podría objetar un argumento así de inocente? Sin los descubrimientos de los físicos del siglo XIX y sus sucesores, apenas podríamos imaginar el mundo de hoy; sin red de energía eléctrica, sin televisiones, sin satélites y sin iPads.

Los físicos están orgullosos, y con razón, de las muchas maneras en que sus logros han beneficiado a la humanidad. Sin embargo, fabricar un foco o un teléfono no significa que las personas entienden sus principios básicos (Thomas Edison y Alexander Bell sin duda no los entendían.) Por desgracia,  muchos de mis colegas –en particular los que escriben libros de texto- presentan la física como una basílica imponente y sin fisuras e ignoran las lagunas en nuestra mescolanza de modelos imperfectos. De hecho, lo que se presenta como una catedral reluciente a menudo se parece más a un barrio de casuchas.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/Y7Ww0ce/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.