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El peligroso alejamiento de las reglas comerciales globales

GINEBRA – En el transcurso de los últimos 50 años, el mundo ha experimentado una "gran convergencia", en la que los ingresos per capita en los países desarrollados aumentaron casi tres veces más rápido que en los países avanzados. Pero los avances en 2013 revelaron que el régimen de comercio abierto que facilitó este progreso hoy está bajo una seria amenaza, ya que el impasse en las negociaciones comerciales multilaterales promueve la proliferación de "acuerdos comerciales preferenciales" (ACP), que incluyen los dos acuerdos más grandes que alguna vez se hayan negociado -el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por su sigla en inglés) y el Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP por su sigla en inglés).

Las reglas y normas que surgen del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y su sucesor, la Organización Mundial de Comercio (OMC), han apuntalado el modelo de crecimiento liderado por las exportaciones que permitió que los países en desarrollo saquen a millones de personas de la pobreza. La ironía es que el hecho de que las grandes economías en desarrollo hayan alcanzado una relevancia sistémica es un elemento central del impasse en las negociaciones comerciales multilaterales.

Los países avanzados sostienen que las economías emergentes deberían adoptar la reciprocidad y establecer regímenes comerciales similares a los suyos. Las economías emergentes responden que sus ingresos per capita siguen siendo mucho más bajos que los de sus pares desarrollados, e insisten en que hacer frente a sus enormes desafíos en materia de desarrollo exige flexibilidad en términos de sus obligaciones comerciales. El impasse resultante ha impedido que se lleve a cabo una discusión significativa sobre las cuestiones principales -entre ellas medidas no arancelarias, restricciones a las exportaciones, comercio electrónico, tipos de cambio y las implicancias para el comercio de las políticas vinculadas al cambio climático- que plantea una economía global abierta.

En este contexto, los mega-acuerdos ACP parecen estar a punto de reformular el comercio mundial. Las negociaciones del TPP involucran a una docena de países asiáticos, latinoamericanos y norteamericanos, entre ellos Japón, México y Estados Unidos; el TTIP abarcaría a las dos mayores economías del mundo, la Unión Europea y Estados Unidos; y la Asociación Regional Económica Integral (RCEP por su sigla en inglés) incluye a 16 países de la región Asia Pacífico. Japón también está desarrollando un acuerdo con China y Corea del Sur, así como otro con la UE.