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¿Internet o Intifada?

TEL AVIV – Según el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, la actual ola de ataques con arma blanca a judíos por "lobos solitarios" palestinos se debe por completo a la incitación de la Autoridad Palestina y páginas de Internet islamistas. Es claro que Netanyahu espera que los israelíes y el mundo entero crean que la agitación de los palestinos cesaría y aceptarían tranquilamente la ocupación si en Internet estas páginas difundieran fotos de gatitos.

De hecho, son las acciones de Israel las que provocan  a los palestinos –empezando por la coacción permanentemente de sus derechos debido a la ocupación. Además de humillar a diario a los palestinos en los puestos de control, los colonos israelíes han destruido los cultivos y olivares de palestinos, e incendiado una vivienda en Cisjordania, en donde tres personas resultaron heridas y un bebé murió. Si a esto se agregan los frecuentes allanamientos de viviendas que los militares israelíes llevan a cabo a altas horas de la noche en busca de "sospechosos de terrorismo", y la incesante expansión de los asentamientos israelíes, resulta muy claro que los palestinos no necesitan de difusiones en Internet para justificar su enojo.

Resulta irónico que sea justamente Netanyahu quien hable de incitación. ¿Acaso no fue una incitación cuando días antes de que el primer ministro, Yitzhak Rabin, fuera asesinado en 1995 por sus esfuerzos para hacer la paz con los palestinos, este apareciera en posters representado con el uniforme de las SS nazis mientras Netanyahu daba un discurso ante una manifestación? ¿No fue una provocación que Netanyahu en meses tempranos del año intentara movilizar a los electores judíos al avisar que “la izquierda acarrea en autobuses a gran cantidad de votantes árabes”?  

Este mes, una de las declaraciones descaradas e incendiarias de Netanyahu de que  Haj Amin al– Husseini, el gran muftí de Jerusalén, había sugerido a Adolf Hitler la idea de aniquilar a los judíos de Europa durante la Segunda Guerra Mundial suscitó una ola de ataques mediáticos. Cuando se trata de celo antisemita, los antecedentes de Husseini difícilmente necesitan falsos agravantes– a menos que evidentemente se quiera presentar a los palestinos como coautores del Holocausto.