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Salvaguardar el internet abierto

LA HAYA – Las propuestas relativas a la gobernanza de internet están destinadas a generar fricciones serias. El mundo en línea, después de todo, ha proporcionado enormes oportunidades para miles de millones de habitantes, y esto ocurre debido a que el internet, en su gran mayoría, nunca ha sido gobernado.

Y, sin embargo, a medida que el internet crece en cuanto a su importancia, también lo hacen los riesgos inherentes a la falta de regulación. Existe el creciente peligro de que la plataforma abierta, tan apreciada por todos nosotros, se verá cada vez más colonizada por la avaricia corporativa, las actividades criminales y los conflictos entre los Estados – y en última instancia, las víctimas serán los ciudadanos comunes y corrientes. Es esencial que se pongan en marcha salvaguardias, y que las empresas y los países, por igual, estén obligados por principios que les alienten a actuar a favor del interés común.

La visión utópica acerca de que los gobiernos y otras instituciones deberían permanecer fuera sin involucrarse en el internet ignora el papel que los países ya se encuentran desempeñando, y que muy frecuentemente lo desempeñan en secreto. Tampoco toma en cuenta el hecho de que las empresas gigantes explotan este ámbito, que en gran medida no está regulado, para erigirse como los nuevos soberanos.

Cuando un país censura los contenidos en línea en una escala masiva o utiliza puertas traseras digitales para vigilar a sus ciudadanos, el internet en su conjunto siente el impacto. Del mismo modo, hoy en día, cuando las empresas con miles de millones de usuarios esparcidos por todo el mundo sufren infracciones relativas a datos o deciden ir tras ganancias a costa de infringir los derechos humanos universales, en la actualidad no está claro quién puede responsabilizar a dichos países o empresas para que rindan cuentas de sus actos.