La batalla de los generales de Nigeria

Nigeria nunca ha realizado con éxito elecciones organizadas por civiles. La última, que llevó nuevamente al poder al Presidente Shehu Shagari y a su Partido Nacional de Nigeria en 1983, estuvo marcada por la violencia generalizada y la manipulación fraudulenta de los votos. Tres meses después, el ejército dio un golpe de estado, el quinto en Nigeria desde la independencia en 1960.

Nunca ha sido fácil gobernar Nigeria, un conglomerado de más de 150 millones de personas y cerca de 250 grupos étnicos o lingüísticos. No todos comparten la misma visión del futuro del país, y son excepcionalmente apasionados en sus disputas sobre cómo debería ser. La virtud cívica es un bien escaso. Es ilusorio esperar que un líder gobierne este gigante de África como si fuera Singapur.

Nuevamente los nigerianos temen que el caos vuelva nuevamente durante la realización de las segundas elecciones desde que el ejército devolvió el poder a los civiles en mayo de 1999. Las elecciones legislativas se llevarán a cabo el 12 de abril y la elección presidencial se efectuará una semana más tarde. Al Presidente Olusegun Obasanjo, un general retirado que busca gobernar durante un segundo periodo con el apoyo del Partido Democrático del Pueblo (PDP), se opone Muhammadu Buhari, otro general retirado, apoyado por el Partido de Todos los Pueblos de Nigeria (ANPP). El General Buhari encabezó el golpe de estado contra Shagari en 1983.

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