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Créditos educativos con reducción inicial de las tasas de interés

WASHINGTON, DC – El año pasado fue importante para los países en desarrollo, aunque solo sea porque se le recordó al mundo sobre el verdadero valor que tiene la educación en dichos países. En efecto, Malala Yousafzai, la jovencita pakistaní que defendió el derecho de los infantes a ir a l escuela –incluso después de haber sobrevivido un intento de asesinato de los talibanes– ofreció un aviso conmovedor de que no educar a un infante en el mundo en desarrollo es significativamente más costoso que sí hacerlo.

La educación está en el centro de las miradas, y hay nuevas tendencias que están ganando impulso, varias de entre ellas se fusionan con “el financiamiento innovador” –un concepto preferido por los responsables del diseño de políticas de desarrollo y especialistas, en tiempos económicos difíciles. En particular, el surgimiento de los llamados créditos con reducción inicial de las tasas de interés podría alentar a países donantes renuentes a ofrecer financiamiento educativo.

Un crédito con reducción inicial de las tasas de interés es una transacción en la que un tercero adelanta el pago de una parte del crédito mediante una flexibilización de sus condiciones o mediante la reducción de la deuda principal, liberando así al país prestatario de algunas o todas sus obligaciones de reembolso futuro. Dado que el crédito con reducción inicial de las tasas de interés está condicionado al logro de una meta predefinida, dichas transacciones promueven financiamiento basado en resultados, que posibilitan reformas cuantificables que de otra manera no se habrían realizado.

Las metas que están definidas adecuadamente abordan por ende una de las principales  críticas dirigidas a la asistencia internacional. También alientan a los prestatarios a invertir en proyectos con rendimientos de largo plazo que pueden no ser políticamente atractivos, como la capacitación de maestros.